Malalcahuello.

El profesor, José Córdova Salazar, el “Tío Pepe”

“Siempre, entre broma y serio, digo que la montaña es igual que la suegra. Hay que perderle el miedo, pero nunca el respeto, eso es importante”.

“Sin la montaña no puedo estar”
“La montaña para mí es mi razón de vida”

Sentir el frío, la brisa helada que acaricia el rostro, enfrentar la ventisca y escuchar el cantar de las aves, son los elementos que inexorablemente terminaron por seducir a José Córdoba Salazar (67 años) para buscar un refugio cerca de la montaña y eligió el sector de Lonquimay en la cordillera Andina de La Araucanía.

El tío Pepe, como lo llaman sus cercanos, de profesión profesor, llegó hasta la localidad de Malalcahuello en 1976 para desarrollar un proyecto de deporte de montaña, pero se terminó quedando en los faldeos del volcán Lonquimay.

En 1975, este puconino de tomo y lomo, hizo un curso de montaña dictado por el Ministerio de Educación Ejército y Digeder. Luego lo destinaron al sector conocido por el emblemático Túnel Las Raíces.

“Hicimos un análisis comparativo de la montaña para desarrollar actividades con alumnos y encontramos que era un sector muy bueno. Las potencialidades que tiene el volcán Lonquimay para hacer esquí, montaña, media montaña, eran espectaculares”, relata.

El tío Pepe cuenta que ya instalado en la zona, creo el Club Deportivo Los Cóndores de Malalcahuello, que fue la base –relata- para desarrollar todo lo que es el turismo acá en la zona. 

“Tengo dos matrimonios, del primer matrimonio tuve dos hijas, las dos profesoras. En Malalcahuello conocí a mi actual pareja, tengo dos hijas que actualmente están en Estados Unidos”, cuenta.

El “Tío Pepe” tiene una vasta trayectoria como montañismo, ha recorrido casi todos los centros de esquí de Chile, fue seleccionado para ir al Territorio Antártico, al Campo de Hielo Sur, fue técnico nacional en Esquí Alpino para las Olimpiadas Especiales en Toronto Canadá en 1997.

“Mi conformidad es que pude entregarle mis conocimientos a las generaciones que hoy trabajan en los diferentes centros de esquí del país y en el extranjero, como España, Canadá y Estados Unidos”, comenta.

-¿Qué es la montaña para usted?

Bueno, la montaña para mí es mi razón de vida. La montaña me ha dado decenas de cosas importantes, interesantes, he logrado formar un hogar, es una forma de vida muy importante. Me ha tocado también ser rescatista, que es un servicio que uno presta a familias que han perdido a algún ser querido.

¿Recuerda algún episodio complejo como rescatista?

Montones de episodios. En la mayoría de las veces uno busca a las personas en la montaña y cuando llega al lugar donde están concentrados los familiares, de pronto es una frustración muy grande decirles: mira yo no encontré nada hoy. También me ha tocado dar buenas noticias porque hemos encontrado a las personas con vida y dar malas noticias, porque se termina rescatando a un fallecido.

¿Cómo definiría a la montaña?

Siempre, entre broma y serio, digo que la montaña es igual que la suegra. Hay que perderle el miedo, pero nunca el respeto, eso es importante. Uno puede andar todo el día en la montaña, en condiciones malas, buenas, pero si tú le pierdes el respeto, estás sonado. La montaña es la que manda, es la que decide lo que puedes hacer y no puedes hacer. La montaña te pone siempre obstáculos, los que están ahí para vencerlos y no para retroceder.

¿Hay conciencia por cuidar el medioambiente o falta mucho por trabajar?

Mira, en cuanto al cuidado del medioambiente creo que en Chile estamos muy atrasados, seguimos siendo gente que bota basura en la montaña, seguimos encontrando gente que mata animales en la montaña, pero acá en Malalcahuello hemos logrado que la gente respete el entorno, hemos hecho una buena promoción para que la gente ayude a conservar el medioambiente. Acá hay bandurrias y tráiler en los patios de las casas. Otro problema que se genera es que llegan personas de afuera y traen gatos que terminan comiéndose a los monitos del monte. Es una educación permanente que hay que hacer, pero cuesta mucho, porque nosotros como seres humanos siempre pensamos que estamos dominando al resto.

¿Por qué elige Malalcahuello para vivir

Yo nací a la sombra del volcán Villarrica, cuando tenía 4 años vi las primera erupciones volcánicas en esa zona. Acá en el volcán Lonquimay hay mucha arena y ceniza volcánica, en el Villarrica hay mucha roca, por lo tanto esta zona ofrece un espacio amigable, una superficie muy buena para practicar el esquí.

¿Qué necesita una persona para enfrentar la montaña?

La gente piensa que basta ver la televisión o algún capítulo de prevención de riesgo para hacer montaña. Y eso no es así, es muy importante que la gente se capacite, que tenga conocimientos para enfrentarse a este medioambiente.

¿De qué cosas hay que cuidarse en la montaña?

Hay que saber caminar, no es como caminar por la plaza, hay que tener un equipo adecuado, que dependerá de la estación del año. Hay que tener conocimiento técnico, hay gente que se aventura en la montaña arriesgando su vida y también ha ocurrido que gente con conocimiento ha perdido la vida realizando esta actividad, por eso es importante capacitarse para disminuir los riesgos y jamás perderle el respeto a la montaña.

¿Has tenido algún accidente grave?

El que dice que jamás ha tenido un accidente en la montaña, es un mentiroso. Yo he tenido accidentes. El segundo día que estuve en la Antártida, se me echó a perder la moto en que andaba a 10 kilómetros de la base y tuve que caminar, felizmente no perdí el control. Acá en el sector de Sierra Nevada estuve atrapado cinco días con unos amigos, con temperaturas de 30 gramos bajo cero y si no hubiésemos tenido el conocimiento técnico, hubiésemos muerto.

En el caso de los soldados de Antuco ¿Qué fallo en ese caso?

Yo estuve en el rescate de Antuco. Hay varias cosas que analizar en ese caso, pero la conclusión es que se cometió un error, salieron muy temprano, era inusual que nevara en esa época, pero la temperatura bajó rápidamente y provocó una ventisca. En ese lugar el viento soplaba tan fuerte que cuando estábamos en las labores de rescate, nos botaba. Y había una neblina que no te dejaba ver a dos metros. Son circunstancias especiales que hablan del respeto que debemos tenerle a la naturaleza.

¿En Villarrica hay un caso de un francés, un ruso y un italiano que subieron el Villarrica y que jamás regresaron?

Este caso revela la imprudencia de la gente, porque ellos salieron muy temprano, se les vio en el Supermercado Eltit a eso de las 10:00 de la mañana. Iban con un ruso, experto en sobrevivencia, pero iban con zapatillas, pantalón corto y polera. No iban con equipo de montaña, arriba en esa época hay mucho hielo porque ya la nieve se había derretido. Ahí se buscó que el Quitrapillán, pero los tiempos a mí no me dan, desde las 10:00 horas hasta las 17:00 no llegan a ese sector.

¿Usted ha visito los efectos del cambio climático en la zona?

El Cambio Climático es efectivo. En 1977 subí hasta el cráter del volcán Lonquimay, el borde interior del cráter, que es una olla enorme de hielo, estaba a no más de 10 metros de profundidad, ahora está a más de 100 metros, el cráter está fisurado. Esto quiere decir que el efecto calor y el Cambio Climático, ha sido tan grande, que evaporado la superficie de hielo que había arriba. Aquí ha nevado en pleno enero y el día anterior había 30 grados de temperatura, entonces son señales claras de lo que está pasando.

¿Cuál es la temperatura más baja que ha soportado?

Acá en Malalcahuello la temperatura más baja es de -24 grados Celsius y en Sierra Nevada de 30 grados bajo cero.


¿Es importante la alimentación para un montañista?

Es muy importante la alimentación. Se necesita una alimentación con muchas calorías y también una buena hidratación.

¿Cómo una persona puede sobrevivir en la montaña?

Los cursos que le hemos hecho a los jóvenes acá, es justamente cómo sobrevivir en estas condiciones inhóspitas. Esto implica aprender a cómo hacer fuego cuando está todo nevado, cómo te puedes proteger con los implementos que tienes, cómo enfrentar el frío.


¿Cuál es tu sueño?

Uno de mis sueños es tener una pista de esquí iluminada acá en Corralco, para hacer deporte durante la noche, como se hace en Toronto, Canadá.

¿Hoy hace ascensos o caminatas?

Ahora hago más caminatas, me gusta salir solo, aunque el protocolo dice que no es bueno andar solo, pero a mí me encanta. He hecho 22 kilómetros ida y vuelta, a veces con esquí o a veces a pie. Yo salgo solo porque me gusta hacer fotografías de animales. Mi sueño es ver al puma, no al Puma Rodríguez (ríe).

Hay quienes sostienen que la montaña energiza ¿Usted comparte esa afirmación?

Sí, la montaña para mí es vida. Yo, sin la montaña no puedo estar.

Si bien el Tío Pepe, ya no realiza ascensiones a la montaña, aún desarrolla caminatas por los parques que rodean el volcán Lonquimay…

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